Hallamos que la doctrina aristoteacute;lica de estas causas constituye una relevante cuestioacute;n epistemoloacute;gica que dificulta concebir que los seres vivos guarden entre siacute; relaciones sobre comienzo.

Finalismo y funcionalismo

Aristoacute;teles reivindica para siacute; la distincioacute;n sobre cuatro clases de causas: la causa formal, la https://datingranking.net/es/hongkongcupid-review/ causa eficaz, la causa material desplazandolo hacia el pelo la causa final. En su epistemologiacute;a, la causa final goza de maacute;xima trascendencia poliedro que facilita al filoacute;sofo (eacute;l o cualquier otro) evidenciar ontoloacute;gicamente la vida de un evidente ente o fenoacute;meno: todo lo creado por la natura y no ha transpirado el adulto dispone de un fin, una funcioacute;n particular que explica su existencia desplazandolo hacia el pelo determina su generacioacute;n. En terminos del propio filoacute;sofo, quot;. no por el hecho sobre que cada ser se desarrolle sobre una cierta manera, Asi que seri­a sobre esa manera, sino maacute;s bien todas las obras sobre la naturaleza que son regulares y definidas, se desarrollan sobre una forma concreta por motivo de que son asiacute;: en otras palabras, la geacute;nesis depende de la existencia, desplazandolo hacia el pelo no seri­a eacute;sta la que estaacute; en funcioacute;n sobre la geacute;nesis. Las antiguos filoacute;sofos de la naturaleza creyeron lo contrario. La razoacute;n podri­a ser nunca veiacute;an que las causas fueran varias, sino que soacute;lo teniacute;an en cuenta las causas material asi­ como motriz (competente), asi­ como eacute;stas vagamente, pero no prestaban consideracioacute;n a la causa formal y no ha transpirado a la final. Por consiguiente bien, cada cosa existe para una cosa, y no ha transpirado por esta causa y no ha transpirado las restantes se desarrollan de hecho la totalidad de las caracteriacute;sticas que estaacute;n incluidas en la definicioacute;n de cada acontecer, y que Hay con un fin o son un fin. quot; (Aristoacute;teles, Reproduccioacute;n de las animales). Vemos que la biologiacute;a sobre Aristoacute;teles, en coherencia con al completo su pensamiento, es una biologiacute;a esencialista. En la novia, el ser es inicial al devenir, y por fruto, el propoacute;sito o causa final del acontecer prima acerca de la geacute;nesis o causa eficiente del igual. Si lo cual seri­a asiacute;, seri­a causalmente innecesario implicar que existan relaciones sobre comienzo (relaciones de la geacute;nesis) dentro de las distintos seres vivos, ya que la existencia sobre estos, seres necesarios, finitos No obstante eternos, se explica seguacute;n sus causas finales asi­ como nunca seguacute;n las causas eficientes. Desplazandolo hacia el pelo si la conexioacute;n sobre comienzo es innecesaria, entonces es injustificado proponerla desplazandolo hacia el pelo abundante maacute;s lo es percatarse argumentos para sostenerla. Lo que interesa primariamente seri­a establecer las causas finales, desplazandolo hacia el pelo en este deporte, las semejanzas en la organizacion y el devenir que se advierten entre los organismos y/o las zonas sobre ellos, o son solo accidentes de poca significacioacute;n, derivados del actuar de estas causas eficientes, o son analogiacute;as explicables por la igualdad de estas causas finales. Al respecto, consideacute;rese esta notable periodo sobre Aristoacute;teles que muestra niacute;tidamente el agradecimiento de semejanza analoacute;gica: quot;existen animales cuyas zonas no tienen la misma manera ni se diferencian por superabundancia o por desperfecto, sino que presentan analogiacute;as: semejante sucede si se comparan el hueso y la espina del pez, la untilde;a y no ha transpirado la pezuntilde;a, la mano asi­ como la gancho, la pluma y no ha transpirado la escama (pues lo que la pluma seri­a al paacute;jaro, lo es la escama de el pez)quot; (Aristoacute;teles, Investigacioacute;n sobre los animales).

La clasificacioacute;n bioloacute;gica aristoteacute;lica

La idea aristoteacute;lica de que la vida precede y no ha transpirado determina la geacute;nesis, goza de ademaacute;s una diferente resultado fundamental: si en este contexto se intenta catalogar u disponer la disparidad sobre las seres vivos seguacute;n sus trazos estructurales o conductuales, esta clasificacioacute;n seraacute; maacute;s bien sobre arquetipo utilitario, dirigida a la buacute;squeda del propoacute;sito (o causa final) que cumplimentan las estructuras consideradas, desprovisto importar el desarrollo de geacute;nesis de ellas. En otras palabras, esta clasificacioacute;n tendriacute;a igual que base la distincioacute;n sobre lo que modernamente llamamos analogiacute;as funcionales. Por ejemplo, Aristoacute;teles no dudaraacute; en catalogar a las aves asi­ como los usuarios en una misma categoriacute;a, biacute;pedos (Tabla 1), en tanto ambos satisfacen la funcioacute;n de andar mediante el aprovechamiento sobre dos patas. Si bien existe consenso dentro de las estudiosos del pensador en concluir que no Existen la intencioacute;n taxonoacute;mica en la biologiacute;a aristoteacute;lica (Saacute;nchez 1994), la clasificacioacute;n Se Muestra en gran cantidad de de las escritos bioloacute;gicos de Aristoacute;teles. Como podri­a ser, en quot;Acerca sobre la longevidad y sobre la brevedad sobre la vidaquot;, el filoacute;sofo brinda una clasificacioacute;n en donde lo central es la divisioacute;n binaria dentro de animales sanguiacute;neos y no sanguiacute;neos; sobre esa base, asi­ como usando criterios auxiliares maacute;s o menos heterogeacute;neos, llega a distinguir 11 grupos de animales, que el llama, en este caso, geacute;neros (Tabla 1). En el texto quot;Reproduccioacute;n sobre los animalesquot;, Aristoacute;teles realiza la clasificacioacute;n sobre las animales atendiendo a las distintos modos de producir descendencia (Tabla 1). Tambieacute;n aparece en quot;Reproduccioacute;n sobre los animalesquot; la distincioacute;n de animales en relacioacute;n a su forma de locomocioacute;n (Tabla 1).

La observacion atenta a estas clasificaciones aristoteacute;licas evidencia que el filoacute;sofo maneja demasiadas y no ha transpirado muy precisas observaciones acerca de los modos de vida asi­ como aspectos anatoacute;micos y fisioloacute;gicos de las animales. No obstante, tambieacute;n es claro que esta profunda asi­ como detallada sabiduriacute;a bioloacute;gica nunca seri­a usada por Aristoacute;teles en la elaboracioacute;n sobre un ordenamiento riguroso, nunca ambiguo e inclusivo sobre la disparidad de las organismos. En fin, se puede apreciar que la clasificacioacute;n bioloacute;gica aristoteacute;lica usa juicio funcionales diversos, generando un ordenamiento a donde las categoriacute;as se traslapan. Igual que el tiempo Aristoacute;teles sentilde;ala: quot;Muchas veces se solapan las geacute;neros: ya que ni las biacute;pedos son todo el mundo viviacute;paros (ya que las aves son oviacute;paras) ni todos oviacute;paros (ya que el varon es viviacute;paro); ni los cuadruacute;pedos son todos oviacute;paros (puesto que el caballo, la vaca y no ha transpirado muchiacute;simos otros son viviacute;paros) ni todos viviacute;paros (pues las lagartos, los cocodrilos y bastantes otros son viviacute;paros). quot; (Aristoacute;teles, Reproduccioacute;n sobre las animales). Considerando esta ambiguuml;edad de las clasificaciones, el filoacute;sofo concluye que un analisis geneacute;rico sobre las organismos es de poco tasacii?n, asi­ como que por tanto quot;es necesario recibir por separado cada especie y examinar su naturaleza propiaquot; (Aristoacute;teles, Investigaciones en las animales).